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Portal Informativo Venezolano

El Gran SaqueoDiego Salazar, testaferro de Ramírez, usó Banca Privada de Andorra para cobrar sobornos de empresas chinas-1 junio 2016

Publicado en 14 Julio 2017 por La Hemeroteca De Luis Rondon.over-blog.com

 

Durante los diez años que Rafael Ramírez Carreño estuvo al frente de Pdvsa logró el control total de las finanzas de la petrolera a través de una red de más de treinta familiares directos e indirectos, amigos y ex compañeros de estudio a los cuales colocó en posiciones clave. Sin duda, los más relevantes para operar la red de corrupción que estabeció en la petrolera fueron su primo hermano Diego Salazar Carreñoy su cuñado, Baldo Sansó.

El  30 de noviembre de 2012, a solicitud de la Unidad de inteligencia financiera de Andorra, el tercer banco más importante del Principado, Banca Privada de Andorra, congeló más de 200 millones de dólares en una de  las cuentas de Diego Salazar Carreño,  intermediario y operador de los seguros y reaseguros de Pdvsa junto con Omar Farías, otro cliente del banco.

En su defensa, los abogados de Salazar esgrimieron que dichos fondos, cuyo origen investigaban las autoridades, provenían de comisiones recibidas por su cliente como principal intermediador del Fondo Chino-Venezolano.

El Fondo Chino – Venezolano es un fondo de cooperación binacional para el financiamiento de proyectos en Venezuela, conformado por aportes del Banco de Desarrollo Chino (CDB) y el  Fondo Nacional para el Desarrollo Nacional (Fonden). Desde 2007 hasta 2014 se han ejecutado a través del fondo 36 millardos de dólares .  Venezuela paga a China por este financiamiento que expertos no dudan en calificar de “deuda” con 469.000 barriles de petróleo diarios a través de Pdvsa, que dirige el comité ejecutivo del Fondo.

Además de eso, y según sostiene el testimonio de los abogados de Salazar  ante el Tribunal de Corts de Andorra, Venezuela debe contratar a empresas chinas para la ejecución de las obras financiadas por el Fondo, siendo Diego Salazar el principal intermediario o representante de las empresas chinas en Venezuela.

El convenio vigente es el denominado Gran Volumen, que se firmó en 2010 y finalizará en 2020. El Fondo Chino se ha visto envuelto en reiteradas controversias.  Expertos y parlamentarios han denunciado la pesada carga que el cumplimiento del mismo representa para Pdvsa ya que lo responsabilizan por haber golpeado la estabilidad  económica de la petrolera  y de haberse convertido en una “verdadera lavadora de recursos y corrupción”.

Parte de esa corrupción tiene que ver con la emergencia eléctrica decretada en 2010 por Hugo Chávez en la que fueron defraudados a la nación más de 60.000 milones de dólares.

Dentro de esa trama, por lo menos tres empresas chinas habrían pagado comisiones a Diego Salazar Carreño a cambio de contratos con sobreprecio cuando su primo hermano Rafael Ramírez Carreño era ministro de Petróleo y presidente de Pdvsa y por lo tanto, controlaba el Fondo Chino-Venezolano.

China Camco Engineering CO Ltd (China CAMC), Sinohydro Corporation Limited y China Machinery Engineering Corporation (China CMEC), empresas energéticas estatales con contratos eléctricos en Venezuela, realizaron decenas de transferencias por cientos de millones de dólares a cuentas de empresas de maletín de Diego Salazar Carreño y Luis Mariano Rodríguez Cabello, su operador personal y testaferro, en Banca Privada de Andorra (BPA).

La información se desprende de investigaciones realizadas por autoridades de Andorra, España, Estados Unidos y China a las que Cuentas Claras Digital tuvo acceso.

Diego Salazar y un grupo de altos funcionarios, contratistas y operadores del gobierno venezolano poseían cuentas en BPA desde 2006 y movieron casi dos mil millones de dólares hasta 2012, según un informe del Departamento del Tesoro de EEUU publicado en marzo de 2015 que terminó con el cierre del banco andorrano y el enjuiciamiento de uno de sus directivos por lavado de dinero.

La trama venezolana incluía pago de comisiones y sobornos por concepto de otorgamiento de contratos en el sector de los seguros y reaseguros de Pdvsa y de diversas áreas contempladas en el Fondo Chino-Venezolano, del que Diego Salazar era el mayor operador.

Según el análisis de los movimientos de las múltiples cuentas que mantenía el primo de Rafael Ramírez en BPA se desprende que gran parte de las transferencias que las alimentaban provenían de empresas públicas chinas que recibieron millonarios contratos en el marco de la emergencia eléctrica decretada por Hugo Chávez en 2010.

Es así como a partir de octubre de 2011 se incrementa de manera sustancial el número de transferencias de las compañias chinas llegando a sumar casi 180 millones de dólares en una sola cuenta, la número AD66 0006 0008 2512 0026 9407 abierta el 20 de junio de 2007 titularidad de Highland Asset Corp registrada en Panamá donde figura como representante Luis Mariano Rodríguez Cabello pero cuyo titular es Diego Salazar Carreño. Se trataría solo de una de las cuentas de las múltiples empresas que registró Salazar en Panamá, Belice, Islas Vírgenes Británicas y Holanda, entre las que figuran High Rise Proyect SA , Worldwide Tardes Line SA, Red Bouquet Foundation, Central Berfort SA, Worldwide Tardes Line SA, Antigua Omega Inc. y Foundation Caja Bella, en su mayoría empresas de maletín.

La intervención de BPA arrojó que en el proceso de apertura de las cuentas de Diego Salazar, así como de los otros altos funcionarios y contratistas venezolanos, los directivos del banco obviaron el llenado de los cuestionarios KYC destinados a conocer a los clientes y el origen de sus fondos, paso de obligatorio cumplimiento para la banca de cualquier país.

Los contratos eléctricos con los chinos

Sinohydro Corporation Limited obtuvo en 2010 un contrato de 1.116 millones de dólares por las obras de ingeniería, procura y construcción de unidades generadoras de un total de 772 MW de la termoeléctrica El Palito. China CAMC recibió un contrato por 1.145 millones de dólares por los 570 MW de la planta de El Vigía. Por su parte, China CMEC anunció en marzo pasado la puesta en marcha de la unidad número 6 de la termoeléctrica Planta Centro que producirá 600 MW a un costo para venezuela de 1.400 millones de dólares.

Expertos venezolanos como el ingeniero José Aguilar han señalado que “No hay auditorías ni rendición de cuentas” de estas obras, cuyos costos casi triplicarían los precios internacionales que se ubican entre los 720 y 1.000 dólares por KW.

El análisis de los movimientos de las cuentas de Diego Salazar y su testaferro Luis Mariano Rodríguez en BPA señala transferencias internas dentro del mismo banco a cuentas de altos funcionarios como Francisco Rafael Jiménez Villarroel, director gerente de Pdvsa China, entre otros. (En la gráfica)

Francisco Jiménez ha ocupado múltiples cargos en la petrolera. Fue gerente general de exploración y división de Pdvsa Centro Sur y hasta enero pasado fungía como director de Logística de la Faja Petrolífera del Orinoco, a pesar de haber sido señalado en el escándalo de BPA en marzo de 2015 como uno de los altos funcionarios con cuentas millonarias sin justificar. Documentos internos de Pdvsa resaltan la ubicuidad de Jiménez quien es miembro principal de la directiva de 7 empresas mixtas y suplente de 19 más.

En 2014 su nombre se vió envuelto en el caso de la empresa china Wison Engineering Services Co., adjudicataria del contrato por 834 millones de dólares para la ampliación de la refinería de Puerto La Cruz. Su principal directivo Hua Bangsong fue procesado en China por pagar comisiones para obtener contratos y condenado a 3 años de prisión. La empresa, por su parte, tuvo que cancelar una multa de casi cinco millones de dólares.

Según una investigación de The Wall Stret Journal, la compañía Wison no tenía capacidad para ejecutar el contrato con Pdvsa por lo que subcontrató a otras empresas chinas y solicitó, a través de la estatal petrolera, un crédito al Banco Espirito Santo, entidad con la que la administración de Rafael Ramírez mantenía estrechas relaciones hasta su intervención.

En la investigación de la trama de los contratos con las empresas chinas se señala a Rocío Maneiro González, quien fuera embajadora de Venezuela en China durante diez años, de ser parte de la red de tráfico de influencias de Diego Salazar para obtener beneficios de los negocios con el Fondo Chino Venezolano.

Durante la visita de Nicolás Maduro a Pekín en 2013, altos funcionaros del gobierno chino reclamaron la forma como Diego Salazar presionaba a las empresas chinas interesadas en hacer negocios con Venezuela.

Diego Salazar tuvo congelada la cuenta de Highland Asset Corp en BPA con casi 200 millones de dólares durante año y medio por una investigación ordenada por la fiscalía de Andorra por presunto lavado de dinero proveniente de la corrupción.  Al no haber ninguna investigación abierta en Venezuela contra Salazar -entre otras razones – los tribunales autorizaron el desbloqueo. Inmediatamente, Salazar transfirió los fondos  a la cuenta de la empresa Ease Season Holding Limited en un banco de Hong Kong.

Fuente: Cuentas Claras Digital

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